La maga Morgana y el fuego de la venganza de RBA - Reseña
La maga Morgana y el fuego de la venganza es el tercer libro de la colección Las crónicas de Excálibur y el primero dedicado al ciclo de Morgana. Fue escrito por Aranzazu Serrano Lorenzo, autora que pude conocer en el Celsius 2025 y conseguí que me firmara el libro.
Tengo mi historia con este libro porque fue por el personaje de Morgana por el que descubrí y me adentré en la colección de Las crónicas de Excálibur de RBA. De Las crónicas de Excálibur pasé a interesarme por el resto de colecciones al descubrir que, lejos de los estereotipos por ser libros de quiosco, había una gran calidad narrativa en estas colecciones.
Este tipo de colecciones como la de Las crónicas de Excálibur reúnen los mitos y leyendas y los adaptan a un formato de novela en prosa, convirtiendo cada uno en una novela de fantasía épica y permitiendo que se puedan leer y disfrutar tal y como se haría con El señor de los anillos, Canción de hielo y fuego, el Cosmere o cualquier saga de fantasía épica popular. De hecho, tanto la leyenda artúrica como la mitología nórdica tuvieron una gran influencia en Tolkien y sus obras, así que leer estas colecciones es acercarse a los orígenes de la fantasía actual.
Argumento
Todo comienza con una noche de tormenta en la que la hija pequeña del duque Gorlois y la duquesa Igraine comienza a tener los primeros atisbos de sus poderes. Ella es Morgana y, en las llamas de la chimenea, ve la muerte de su padre en su guerra contra Uther Pendragón.
No pasa mucho tiempo antes de que el duque Gorlois aparezca en el castillo junto a sus mejores hombres, sir Brastias y el chambelán sir Jordan. Morgana sabe que ese no es su padre, es un impostor; trata de advertir a su madre, pero unas palabras en su mente acompañadas de una extraña magia se lo impiden.
Morgana trata de resistirse dándose cuenta de que el responsable era Sir Brastias, solo que no era Sir Brastias, Morgana pudo ver su verdadero rostro: un hombre de larga barba y una mirada que contenía la sabiduría de mil hombres.
Morgana no puede hacer nada antes de caer dormida y despertar al día siguiente solo para descubrir que su visión era cierta y su padre había muerto la noche anterior.
Los acontecimientos se precipitan, Igraine se casa con Uther Pendragón, quien manda casar a las hermanas mayores de Morgana con reyes de otros reinos mientras a la propia Morgana la envía a un convento en Cornualles.
Así es como Morgana es separada de su familia mientras en sus sueños se le presenta una visión misteriosa: la de una poderosa hechicera que es capaz de derrotar a ejércitos enteros y que, con una legendaria espada, consigue atravesar el corazón de un dragón.
Un fiel retrato de la maga Morgana
A nadie que sea fan de la fantasía y las leyendas se le escapa que, mientras Merlín es el arquetipo de mago sabio más conocido, Morgana es el arquetipo de gran hechicera poderosa y moralmente ambigua.ç
Aunque lo cierto es que no se suelen encontrar obras culturales que le hagan justicia a su figura, ya que cuando se trata de Morgana se suele caer en dos lados muy contrarios: aquellos que la representan como una hechicera malvada sin ningún tipo de matices y, por el lado contrario, aquellas obras que tratan de victimizarla al máximo al mostrar que ella en realidad siempre fue la más bondadosa de todas y solo le tocó vivir en un mundo donde todos los demás eran los malos y la discriminaban.
El libro de Aranzazu Serrano me parece el retrato más fiel y honesto que se ha hecho de la figura de Morgana, uno que la dota de una gran complejidad psicológica y que de verdad te hace vivir las situaciones por las que ella pasa para convertirse en la gran hechicera que conocemos de las leyendas. Un libro que se me hace muy necesario y de obligada lectura para cualquier escritor que quiera crear cualquier historia protagonizada por esta hechicera, sin la demonización ni la edulcoración de otras obras.
Y claro, en este libro Morgana pasa por tragedias y experiencias desagradables que la convirtieron en lo que es, pero la diferencia es que Aranzazu no las exagera para que sintamos lástima automática por Morgana; las retrata con una gran madurez, haciendo que a su vez nos podamos sentir más identificados con Morgana y la comprendamos tal como es.
Se podría decir que este libro trata de los orígenes de Morgana y también del comienzo de su gran viaje como hechicera; cada experiencia la lleva un paso más allá para hacerse poderosa, tanto lo bueno como lo malo.
Otros personajes importantes
En este libro tampoco se trata de endemoniar al resto de personajes, pero, de la misma manera que con Morgana, nos permite ver un lado diferente de ellos del que vemos en sus propios libros, uno que no es tan positivo como podríamos pensar.
Empezando por Merlín, ya que en el libro anterior se nos contaba cómo fue concebido Arturo y ya sentíamos que había algo turbio en todo ese suceso, en cada historia donde nos lo cuentan lo podemos notar, pero no es lo mismo captar esa parte oscura de la concepción de Arturo que verlo desde los ojos del personaje más vulnerable en aquella torre, explorar cómo lo sintió uno de los daños colaterales que dejaron los actos de Merlín en su busca por un digno heredero que lleve la paz al reino.
El punto de vista religioso
Su experiencia en el convento también se narra de una forma sobresaliente al mostrar cómo para Morgana fue un encierro donde todo lo bueno parecía estar prohibido, siendo sustituido por el estudio y las obligaciones religiosas. Sin embargo, también fue el momento en que Morgana comenzó sus estudios y sin ese convento no habría sido el personaje que conocemos.
Fue una excelente manera de introducir ese choque entre las tradiciones y los dioses antiguos con el Dios único y la visión impositiva que tenían los devotos de este dios. Este tema parece ser un elemento muy importante en toda la colección, estando presente de un modo u otro en los tres libros que llevo leídos.
(SPOILER) Hay un momento en que le queman los libros a Morgana que representa esa ceguera e incultura religiosa de la Edad Media, pero que a mí me pareció un momento duro al ver la destrucción de la cultura por pura ignorancia, lo que como escritor y amante de los libros me estremeció tanto como a los propios personajes. (Fin del SPOILER)
El efecto mariposa en la corte de Camelot
Si un concepto me ha venido con fuerza a la mente mientras leía este libro es el de efecto mariposa, porque algunas decisiones y sucesos no solo tienen consecuencias durante esta novela, sino que las tendrán a lo largo de toda la historia y serán la causa de que Las crónicas de Excálibur tengan el final que van a tener. Si en este libro alguna de las cosas que ocurren se hubiera dado de forma diferente, también el desenlace de toda la historia habría sido distinto.
(GRANDES SPOILERS) Así fue como lo sentí cuando Arturo ofrece a Morgana casarse con un gran caballero y ella acepta sin cuestionar nada al creer que se trata justo de aquel del que está enamorada. No es extraño que pensara eso porque justo acababa de salir del convento, se había reencontrado con su hermano Arturo y tenía una feliz relación con él, alejada de cómo se llevarían años después; pero sobre todo se había enamorado de un caballero llamado Graelent que también la correspondía y había prometido hacer todo lo posible para no separarse de su lado.
Así que no tenía razones para desconfiar, pero si simplemente se hubiera detenido y preguntado de qué caballero se trataba todo habría sido muy diferente. Y, sin embargo, no se enteró de que su futuro marido era Uriel hasta que Arturo lo anunció en público.
Eso la llevaría a un matrimonio desgraciado que, a su vez, ese dolor haría que redescubriera su poder y aceptara su naturaleza como gran hechicera.
Y, sin embargo, eso no hizo que se volviera enemiga de su hermano Arturo y de su futura esposa Ginebra, sino que aceptó el puesto de ser su dama de honor para estar lejos de Uriel y cerca de Graelent, que recordemos que ese debería haber sido su verdadero marido, de no ser por una jugarreta del destino... o más bien de Merlín a través de Arturo.
Pero, a pesar de que no debe ser un secreto que Morgana no es feliz con Uriel, termina siendo traicionada por sus seres queridos cuando es descubierta en la cama con Graelent.
Y no sé cómo van a desarrollar a Ginebra en los futuros libros, pero muy difícil lo tienen para que no termine pensando que ella es la verdadera villana de la historia; cualquiera que sepa un poco de la leyenda artúrica sabe qué va a pasar entre ella y Lancelot en el futuro, pero lo que de verdad la deja en muy mal lugar es cómo trata a alguien que se encuentra en la misma situación en la que ella estará en el futuro.
Pasa de querer a su primo y de tratar a Morgana como su hermana a detestarlos con toda su alma en menos de un segundo; no hay comprensión ni compasión, reniega de su propio familiar y lo destierra, para luego delatar a Morgana ante Arturo rompiendo la relación de ambos hermanos para siempre. Y lo peor es que no hay ningún tipo de honorabilidad ni moralidad en sus acciones; solo lo hace porque ama a Graelent más de lo que corresponde querer a un familiar y está celosa de la relación que tenían.
Por su parte, se ve un poco la hipocresía de ese honor cuando Graelent abandona a Morgana sin mirar atrás, sintiéndose humillado y aceptando el destierro. Todas sus promesas de luchar por estar con ella se desvanecen en el aire.
Y Arturo tampoco sale bien librado porque siempre se vende su imagen como el gran rey noble y bondadoso, una especie de Peter Parker humano y medieval pero con la misma moralidad, pero aquí queda demostrada su hipocresía.
Recordemos que fue Arturo el culpable directo de que Morgana terminara casada con Uriel en primer lugar; es decir, no se sabe hasta qué punto actuó desde la inocencia o desde el maquiavelismo. Lo cierto es que, sabiendo que Uriel es un hombre frío y Morgana una mujer independiente que amaba su libertad, le pilló de sorpresa que ella lo aceptara tan fácil. De haber querido, podría haber indagado y preguntado la razón o, por lo menos, preguntarle si sabía de qué caballero se trataba, pero no lo hizo y en su lugar aceleró las cosas todo lo posible para que se casaran porque le convenía para firmar la paz con Uriel y su reino.
Que reaccionara como si Morgana hubiera cometido el mayor acto de traición hacia él es bastante hipócrita; de hecho, se podría considerar que el primer traidor, directa o indirectamente, fue él al vender a su propia hermana a Uriel sin aclararle bien las cosas. De la misma manera, no le importó si Morgana había traicionado a Uriel, solamente que si su marido se enteraba declararía la guerra a su reino. Y claro, debe mantener la paz, pero si de verdad le hubiera importado Morgana, podría haberla comprendido y tratado de solucionar las cosas de otro modo; en su lugar, la desterró y la forzó a entregar a su propio hijo a Uriel. Así que esta es la novela donde se ve la verdadera cara de Arturo, una no tan noble y que se merece lo que le pasará más adelante con Ginebra.
Así, es normal que Morgana se convierta en la gran enemiga de Camelot, y es que no solo logra hacerse sin victimismo, sino que consigue que tú como lector te posiciones de su lado y digas: “¡Vamos, Morgana, cárgatelos a todos!”
Y lo más irónico es que el único que permanece al lado de Morgana es el titiritero que estuvo moviendo los hilos: Merlín, que pese a todo la toma como su discípula, con una afirmación que demuestra que su objetivo real es un reino en paz donde los dioses antiguos y el nuevo dios puedan convivir en armonía.
Aunque Morgana no está de acuerdo al saber que los adoradores del dios único nunca aceptarán esa armonía porque, por algo, a su dios se le considera único (fin de los grandes SPOILERS).
Y es de esta forma como se crea a una gran villana sin necesidad de tratar de forzar la narración para que te decantes por apoyar a Morgana, porque eso es lo mejor de todo: que Aranzazu no tuvo necesidad de inventar nada que deje en mal lugar a Arturo o Ginebra, porque todo lo desarrollado en este libro siempre estuvo presente en la Vulgata. Aranzazu solo toma lo que ya existe y le da forma de manera magistral, consiguiendo una novela que de verdad hace un gran retrato de cada personaje y desarrolla cada escena para que la vivas como lector.
Conclusión final
Eso, junto a una narración muy cuidada y elaborada, hace que pueda decir que esta novela es muy recomendable para cualquier fan de la leyenda artúrica y, sobre todo, de Morgana. No solo te hace un retrato mucho más profundo de Morgana que la mayoría de historias actuales, sino que te muestra una cara de los personajes artúricos que siempre estuvo ahí, pero que permanecía camuflada entre tantas versiones que trataban de darle una carga muy honorable, heroica e incluso romántica a toda la historia.








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