V de Vendetta de Alan Moore y David Lloyd - Reseña
V de Vendetta es un cómic escrito por Alan Moore e ilustrado por David Lloyd. Es considerado uno de los mejores y más importantes cómics de nuestra cultura y eso es una gran motivación para mí a la hora de reseñarlo.
No suelo reseñar cómics ni mangas porque me siento fuera de mi terreno; aun así, decidí empezar a hacerlo por V de vendetta precisamente por ser V de vendetta, de Alan Moore y David Lloyd.
No creo que termine reseñando cualquier cómic que lea, porque no son lo mío, siendo muchos de ellos historias continuas y serializadas a lo largo de las décadas. Aun así, espero hacerlo de historias mucho más concisas con su inicio, nudo y desenlace; es decir, lo que se conoce como novelas gráficas.
Argumento
En un Londres que ha logrado sobrevivir a la gran guerra y a las bombas nucleares, convirtiéndose en un Estado totalitario, los ciudadanos tienen que vivir en un régimen asfixiante donde son privados de sus libertades y las personas diferentes son arrestadas y metidas en campos de concentración.
Entre estos ciudadanos se encuentra una joven de dieciséis años llamada Evey Hammond, que, debido a que está viviendo una situación muy precaria, se ve en la necesidad de prostituirse para salir adelante.
Su inexperiencia y mala suerte la harán ofrecerse directamente a un dedo, un agente de servicio de este estado totalitario; lejos de limitarse a detenerla, este agente se dispone a abusar de ella junto a varios de sus compañeros, afirmando que es su prerrogativa.
Solo la llegada de un misterioso hombre vestido de negro y usando la máscara de Guy Fawkes consigue salvarla. Se hace llamar V y habla de forma misteriosa, siempre en forma de acertijos y referencias a William Shakespeare, George Orwell o a las dos versiones de Fausto, tanto la de Von Goethe como la de Marlowe.
No pasa mucho tiempo antes de que V termine haciendo saltar en pedazos las cámaras del Parlamento, acompañándolo de una lluvia de fuegos artificiales. Este acto, junto con la muerte de varios agentes del Dedo, hace saltar las alarmas del régimen totalitario, que ve en peligro todo lo que han construido por las acciones de un único individuo.
Estilo artístico
Una razón por la que no reseño cómics es porque soy bastante negado en lo que es la parte visual; tengo grandes problemas a la hora de crear imágenes, ni tampoco me gusta hacerlas, pero también para analizarlas. Me quedo en “son bonitas o feas” y poco puedo decir más allá de eso.
No son lo mío, aun así puedo decir que en V de Vendetta las imágenes se comprenden bien y tienen un color apagado para transmitir la opresión que se vive durante la historia. Alan Moore prescinde de cuadros de pensamiento o de escribir efectos de sonido para darle un ritmo mucho más ágil y directo.
Una de las grandes distopias literarias
Una de las razones para reseñar esta obra es que me parece una de las grandes distopías literarias, a la altura de 1984 de George Orwell, Un mundo feliz de Aldous Huxley y Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, historias de las que bebe V de Vendetta y a las que referencia entre sus páginas.
V de Vendetta recuerda mucho a 1984 en su gobierno totalitario; incluso se podría considerar una continuación del concepto al introducir elementos que no aparecen en la novela de George Orwell, como es el propio V.
La dictadura totalitaria de V de Vendetta
El gobierno de V de Vendetta no es tan descarado como se podría pensar: no hay tropas de soldados recorriendo las calles en marchas imperiales ni el líder da mensajes a través de grandes pantallas, ideas con las que muchos identificamos el fascismo. En cambio, en el cómic este control es mucho más sutil, pero no por ello menos asfixiante.
En este gobierno hay una complicidad entre el gobierno opresor y los ciudadanos, que aceptaron ese control con tal de seguir con sus vidas de forma cómoda y teóricamente segura, aunque lo cierto es que a la mínima que cometan cualquier equivocación serán duramente reprimidos y castigados.
De hecho, no es un gobierno que llegará imponiéndose por la fuerza, aplastando la democracia y oponiéndose a todos los ciudadanos en su llegada, sino que llegó para cubrir un vacío de poder tras la guerra y siendo vitoreado por la mayoría de personas. Eso hace que la llegada de un gobierno como este sea más aterradora y plausible.
Algo muy característico de este gobierno totalitario es cómo se denominan como partes del cuerpo: los agentes del orden se llaman los Dedos porque son quienes ejecutan las órdenes, los que vigilan a través de videocámaras son conocidos como el Ojo, la red de micrófonos ocultos y teleescuchas son el Oído, la policía secreta es la Nariz, mientras que la propaganda del gobierno a través de televisiones, radio y demás medios de comunicación es conocida como la Voz y el gran líder de todo este gobierno recibe el nombre de la cabeza. Es así como Alan Moore representa la idea de que todo en esta sociedad es el Estado y nada puede escapar de este control sin sufrir las consecuencias.
Por otro lado, vemos la deshumanización y desvalorización del individuo, así como el conformismo o resignación del mismo a vivir bajo el control de este gobierno. Vemos esta deshumanización a través del personaje de (SPOILER) Rose Almond, que pierde a su marido asesinado por V y a pesar de que trabajaba como agente del Dedo, Rose no recibe la pensión de viudedad, terminando en una situación de gran precariedad por la falta de compasión de los suyos. Aunque, en esa misma escena en la que Rose lee esa carta, hay una persona que reclama porque se quieren llevar a su madre a la pensión de ancianos y, según sus propias palabras: son cámaras de gas. No necesitamos verlo para saber que muy probablemente sea cierto. (Fin del SPOILER). Con esta escena ya podemos darnos cuenta de la deshumanización que reciben las personas que viven en esta sociedad y, a pesar de ello, la mayor parte de las personas parecen aceptarlo hasta la llegada de V.
La cultura siempre está en peligro en una dictadura
Y añadido a esto, el cómic reflexiona mucho sobre la importancia de la cultura porque, en palabras de V, la cultura fue de las primeras cosas de las que se deshizo este Estado totalitario. No creo que sea una casualidad que en cada gran distopía existente una de las primeras cosas que se eliminan sea la cultura: libros, música, cine…
Al final todas estas cosas están prohibidas en la sociedad de V de Vendetta y Evey no había escuchado verdadera música hasta llegar a la Galería de las Sombras de V, porque lo único que les permiten escuchar es rollo militar a través de la radio, según las palabras de Evey.
Es por eso que la forma de hablar de V a través de referencias culturales no es solo por estilo, sino que es una transgresión en sí misma; utiliza frases que están prohibidas en esa sociedad y, por tanto, muchos no las habrán escuchado nunca y, si las escucharon, les recordarán inevitablemente todo lo perdido.
Su Galería de las Sombras no es solo porque le guste mucho la cultura, sino que es un refugio donde pretende mantener a salvo todas esas obras culturales porque seguramente, si las encontrara el gobierno, las destruiría o las confiscaría para que nadie tuviera acceso a ellas.
La resistencia del individuo
Pero es en detalles como estos donde vemos lo que V de Vendetta presenta que no estaba presente en obras como 1984 o Un mundo feliz: la resistencia férrea del individuo contra estos sistemas opresores. Algo que nunca se dice es que, aunque parezcan sistemas absolutos e infalibles, en realidad son castillos de cristal propensos a desmoronarse en cuanto algo no salga como estaba previsto.Al ser sistemas que necesitan controlarlo todo, cualquier cosa que se salga de ese control se convierte en una grave amenaza con el poder de derrumbar todo lo que se ha construido y llevar un sistema de absoluto control al absoluto caos.
En esta historia, ese algo es un individuo que oculta su identidad tras una máscara y que habla con referencias culturales y, en mi opinión, ni siquiera es alguien especial con habilidades sobrehumanas; solo es alguien que vio las cosas de manera diferente y decidió hacer algo al respecto. V, un individuo que, si no fuera V, se trataría de cualquier otro y que, de la misma manera, alguien así podría surgir en 1984 o Un mundo feliz, pero en esas historias no llegamos a ver cómo hace tambalear todo el sistema y en V de Vendetta sí.
¿Quién es V? ¿Héroe o villano?
Pero, entonces, ¿quién es V? ¿Un héroe o un villano? Cualquiera que se enfrente a un gobierno opresor como el de V de Vendetta podría ser considerado como un héroe, pero sería un error pensar que V lo hace por la bondad de su corazón o porque de verdad le preocupa el individuo; lo hace por cuestiones ideológicas y filosóficas que para V son más importantes que el propio bienestar de las personas. (SPOILER) De hecho, las acciones de V tienen víctimas colaterales, siendo la más representativa Rose Almond; aunque los suyos le den la espalda, es innegable que sus desgracias empezaron porque V asesinó a su marido y, por si fuera poco, después asesinó a la persona en la que Rose pretendía refugiarse, dejándola desamparada. (Fin del SPOILER).
De hecho, la palabra Vendetta en el título no es un adorno: es que las acciones de V no vienen de pensar en lo injusto que es el sistema en el que vive, sino por tomar vendetta (venganza), tanto física como ideológica, de personas concretas que han logrado una posición importante en este sistema.
Más allá de la vendetta, el objetivo ideológico de V no es liberar al pueblo, sino el simple y puro anarquismo. Hacer colapsar el sistema en el que vive, y cualquier tipo de sistema o autoridad, para que los individuos no estén sometidos a ningún tipo de cadena y control; siendo un objetivo muy utópico, hermoso en la teoría, pero en la práctica se convertiría en un caos infernal muy pronto.
En realidad, el personaje de V se acerca mucho más a personajes caóticos como Tyler Durden en El club de la lucha que a verdaderos luchadores de la libertad como El Zorro; como el objetivo de V es derrumbar todo tipo de estado, podría llegar a cometer las mismas acciones si su historia ocurriera en un país verdaderamente democrático y con libertades, en cuyo caso sí sería considerado como un villano y un terrorista.
Un mal necesario
Lo que hace que V se encuentre en un lugar ambiguo entre ser un héroe o un villano no es el personaje en sí, sino el mundo en el que vive. Un mundo con un sistema autoritario tan extremo que hace justificables y hasta necesarias sus acciones.
En este mundo V ya no es ni un héroe ni un villano, es un mal necesario, una consecuencia lógica del mundo en el que vive, una víctima del sistema y, sobre todo, un agente del caos en un mundo de control absoluto y completo orden.
Ese individuo que con sus acciones hace tambalear el sistema demostrando lo frágil que siempre fue, (SPOILER) aunque ni sus acciones ni intenciones sean las mejores, sí logra hacer caer un sistema opresor y logra que las personas se liberen dejando su futuro en sus propias manos. (Fin del SPOILER).
La evolución de Evey Hammond
Las acciones de V repercuten directamente en Evey Hammond, la otra protagonista de la historia y el personaje más cercano al lector; a través de sus ojos conocemos a V y nos adentramos en esta sociedad. Empieza como una joven inocente y víctima del sistema, y poco a poco va creciendo como personaje y adquiriendo una visión del mundo mucho más experimentada y madura.
Los personajes secundarios dan voz al propio sistema
Muchos dicen que esta obra es coral y no tiene protagonistas, algo con lo que no estoy de acuerdo porque ningún otro personaje tiene la importancia de V o Evye en la historia. Salen muchos otros personajes, pero casi todos son una visión diferente del mismo sistema, así que diría que el tercer personaje es el propio sistema en sí.
Totalitarismo vs anarquismo
V de Vendetta se centra en el enfrentamiento de dos posturas ideológicas opuestas: el totalitarismo contra el anarquismo; tenemos a un gobierno que representa el totalitarismo contra un individuo enmascarado que representa el anarquismo. Estamos acostumbrados a las historias maniqueas del bien contra el mal, pero sería un error pensar que, por tanto, el totalitarismo es el malo y el anarquismo el bueno, cuando ambas son dos posturas opuestas que, llevadas al extremo, son igual de malas.
Un mundo de caos absoluto es tan malo como un mundo de orden absoluto como el de V de Vendetta. En el cómic se nos muestra el caos que se forma cuando cae el orden, pero nunca nos muestran cómo sería el mundo que quiere crear V en la práctica o cómo sería ese mundo anarquista (SPOILER), ya que termina cuando llega el anarquismo y los ciudadanos tienen la opción de elegir. (Fin del SPOILER)
El peligro del anarquismo
V hace una diferencia muy clara de cómo en el anarquismo hay dos caras: los creadores y los destructores; cómo los destructores ayudan a derrumbar imperios, pero luego deben hacer sitio a los creadores. Una teoría muy bonita pero que, al final del día, no es más que eso, una teoría, una utopía irrealizable en la práctica que no funciona por cómo es la naturaleza humana. En la realidad, los destructores se impondrían a los creadores y todo se convertiría en una nueva distopía.
El anarquismo puede funcionar a nivel individual y conceptual, pero para hacerlo a nivel grupal necesitaría que todos tuvieran la misma conciencia y el mismo nivel a la hora de respetar a los demás; pero, en la realidad, no tardarían en aparecer personas sin escrúpulos capaces de aplastar a quienes se les pongan por delante sin ningún remordimiento; al final serían los destructores quienes se impusieran en un mundo anarquista y sin leyes.
Si no existe ley, estas personas no tardarían en imponer la suya y la realidad es que una masa de gente sin ninguna autoridad ni norma que les frene no tardaría en convertirse en una horda que arrase todo a su paso. Mientras que V de Vendetta y 1984 demuestran con claridad una distopía totalitaria, una distopía anarquista se acercaría mucho más a obras como El señor de las moscas, Mad Max o el cómic Crossed. Estas obras dan una idea clara de cómo sería un mundo donde no hay leyes y los humanos no responden a ninguna norma social ni moral.
La anarquía que conduce al totalitarismo
Y leyendo entre líneas fue justo esto lo que sucedió en V de Vendetta; hay una parte donde Evey Hammond cuenta su historia y nos dice que todo el mundo esperaba que el gobierno hiciera algo, pero que no había gobierno hasta que, tiempo después, los grupos fascistas, los derechistas y las grandes compañías supervivientes tomaron el poder mientras la gente lo vitoreaba. A mí me suena que ese tiempo de caos se parece al anarquismo que buscaba V y, al final, las mismas personas eligieron el totalitarismo antes que el caos en el que estaban viviendo.
Nada garantiza que con las acciones de V no suceda algo parecido y que la consecuencia de vivir en el anarquismo sea el totalitarismo y que, a su vez, la consecuencia del totalitarismo sea el anarquismo, en un círculo que se repite una y otra vez.
En mi opinión, es por eso que al final la historia que se hizo tan popular fue la adaptación al cine y no el propio cómic; es una historia más sencilla que se simplifica mucho convirtiendo a V en un libertador más cercano al Zorro que a alguien que quiera derribar todos los gobiernos, mientras que lo que se persigue es la libertad y derrocar a un gobierno totalitario en lugar del puro anarquismo.
Es por eso que el cómic de V de Vendetta es una obra más rica y compleja, pero la película funciona mejor como una historia inspiracional, prácticamente una fábula en contra del poder tiránico. Mientras que la idea del anarquismo solo conecta con un grupo concreto de personas con una tendencia natural hacia esas ideas, la lucha por la libertad es algo universal.
El cómic trata temas mucho más complejos
Lo que sí destaca mucho mejor en el propio cómic es la crítica social; mientras que en la película se simplifica, la crítica a la religión es mucho más contundente en el cómic. (SPOILER) En la película tenemos a una mujer de veintinueve años disfrazada de niña; en el cómic tenemos a una joven de dieciséis años y que al obispo aún le parezca demasiado mayor. (Fin del SPOILER). También a los medios de comunicación, ya que al ser mucho más sutil se siente mucho más cercano y realista, siendo una crítica directa a cómo el poder se vale de los medios de comunicación para difundir las ideas que quieren que se difundan y manipular al pueblo.
Conclusión final
Lo que está claro es que V de Vendetta es una obra magistral muy compleja y cada vez más necesaria en nuestra sociedad actual, una advertencia sobre el poder y cómo somos capaces de abrazar el totalitarismo en épocas oscuras; a su vez, habla de la necesidad humana de rebelarnos contra este tipo de sistemas opresivos y romper nuestras cadenas para ser libres. V de Vendetta enseña cómo hasta el sistema más tiránico es más vulnerable de lo que parece y cómo las acciones de un único individuo pueden derrumbarlo.
Link a la novela en ECC: Aquí










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