La guerra de consolas no debería importarnos
Nota: Este artículo refleja una realidad del momento en que lo escribí, diciembre de 2025, el momento en que casi se acaba la guerra de consolas con el casi abandono de Xbox de la competencia. No lo publiqué en su momento pensando que la situación tardaría más en cambiar y que este artículo no era prioritario; me equivoqué y ahora se ha convertido en un recuerdo de ese momento
La manera en que nos afecta la guerra de consolas
La guerra de las consolas es una de las cosas que más daño le han hecho al mundo de los videojuegos, en mi opinión. En el momento en que comenzó esta “guerra” fue el momento en que los jugadores dejaron de medir a las tres compañías principales por sus acciones y empezaron a hacerlo por lo que hiciera la contraria y si nuestra compañía favorita tiene más o menos que las otras.
A partir de este punto, los jugadores nos identificamos demasiado con una compañía concreta, celebrando sus éxitos como si fueran los nuestros y alegrándonos por cada fracaso de la competencia.
Y vale, no todos caímos en eso de una manera tan extrema, pero siempre había ese regustillo rico de sentir que la compañía que nos gustaba lo hacía bien y que la otra lo hacía mal. Aunque en muchos casos, los más sanos, justo esa era la razón por la que era tu marca favorita: porque sentías que lo estaba haciendo bien en un momento en que la otra parecía hacerlo todo mal.
Y aunque nuestro caso puede no ser el de un extremo defensor de una marca, incluso cuando deja de hacerlo bien, sí que muchos fuimos testigos de este marco social en el mundo de las consolas. Comunidades que no parecen jugadores de videojuegos, sino hinchas de un equipo de fútbol, y además de los radicales. De las que defienden a muerte a su equipo mientras juran odiar con toda su alma al contrario.
La verdad es que un usuario poco puede hacer en mitad de este contexto aparte de evitar caer en este fanatismo y tratar a cada marca de consolas como se merece según sus actos.
Y, aun así, el fanatismo de muchos tendrá que trasladarse a otro lado, porque han sido las propias marcas de consolas las que han terminado la guerra de las consolas tradicionales, y solo falta que los jugadores comiencen a darse cuenta y a asimilar de verdad lo que esto significa. Porque sí, algunos dicen que Xbox se va al mundo de los ordenadores o que Nintendo va por su propio camino, pero siguen diciendo y actuando de la misma forma que si a día de hoy hubiera una competencia directa entre estas compañías; en lugar de juzgar a cada una de forma individual, sin odiarlas por ser competencia de otra o defenderlas justo por lo mismo.
Voy a hacer un repaso de cada una y aviso que no voy a decir solo cosas positivas, porque en mi opinión no hay ni una sola de estas tres compañías que no esté haciendo cosas que no benefician a los jugadores actualmente.
Nintendo siempre venderá por ser Nintendo
Empecé en el mundo de las consolas con esta compañía a través de Game Boy Pocket, Game Boy Advance y GameCube, aunque a la Nintendo 64 también pude jugar.
Tengo la Nintendo Switch y decidí no pasarme a la dos por el elevado precio de sus juegos. Es decir, todas las compañías están subiendo el precio de sus juegos, pero es que Nintendo es la única cuyos juegos no bajan con el paso del tiempo, excepto alguna oferta puntual. Con Nintendo te sacan un juego a 90 € y a 90 € se queda. Esta situación no es algo que me convenga como jugador, así que decidí no dar el salto a la Switch 2.
Y como sabemos, no se puede comparar a Nintendo con Xbox o PlayStation porque va por su propio camino y es la única que vende su consola por sus propias IP.
Mi apuesta personal es que Nintendo seguirá vendiendo consolas mientras le sigan siendo rentables; el día que dejen de serlo, se pasará a PC y sin problemas. Lo que vende en Nintendo no son sus consolas, son sus propias sagas, y sus fans irán donde esas sagas se encuentren. Si están en consola, pues irán a consolas, y si un día se pasan a PC, pues a PC.
Incluso en ordenadores puede que le vaya incluso mejor, porque el público general siente interés por las sagas de Nintendo, aunque tener que comprarse una de sus consolas puede ser una barrera que no todo el mundo esté dispuesto a cruzar; si algún día aparecen en PC, tendrán un público mucho más amplio esperándolas.
El cambio de rumbo de Xbox
Mi relación con esta marca es mucho más personal que con las otras dos. La tuve desde la Xbox One fat en 2015; al principio no le daba tanto uso pero, con el paso del tiempo, con la aparición del Game Pass y la recuperación de la retrocompatibilidad, se convirtió en mi favorita y en la que más usaba. Pasé de Xbox One a Series S, y lo fácil que fue pasar mis videojuegos y partidas de una consola a otra la hizo ganar muchos puntos.
Actualmente no es mi favorita y, de hecho, estoy bastante desencantado con la Xbox actual. La Xbox que empezó la generación y la que va a terminarla no es la misma y, por tanto, mi sentir por ella tampoco es el mismo. Lo siento, pero Xbox ya no es la compañía proconsumidor que en su día fue, y quien piense lo contrario solo se engaña a sí mismo.
Sube el precio de las consolas, el precio de los videojuegos, del Game Pass. Y no un poco, sino que el Game Pass vale casi 30 euros a pesar de seguir siendo el mismo servicio que cuando costaba 15. El cierre de muchos estudios y las cancelaciones de videojuegos también se tienen que mencionar.
Y la realidad es que ha cambiado por completo su filosofía, y también está cambiando por completo su modelo de negocio. Está tomando medidas para que los usuarios abandonen sus consolas y se vayan a PC, y solo les falta rociarlos con una manguera para que se larguen.
Y sí, va a sacar una nueva consola, pero no todas las consolas son iguales. En el caso de la futura Xbox, todo apunta a que no será una consola tradicional. Será un PC consolizado, lo cual lo separa de una consola tradicional; además, ya dijeron que será una consola de alta gama y que su precio podría superar los 1000 €.
Mi conclusión es que esto lleva a pensar que Xbox Magnus será una consola para un nicho muy específico y adinerado, dejando fuera a gran parte de los usuarios tradicionales.
Para esos usuarios solo existirá en PC, y me parece que en gran parte será una tienda, una agregadora de juegos como lo son Steam y Epic Games. Así que está lejos de tener cualquier competencia con Sony.
Actualización: pues ya hemos visto el resultado de esta estrategia y, si algo ha quedado claro, es que no ha merecido la pena y el mayor cambio desde que escribí el artículo lo sufrió Xbox. Tanto Phil Spencer como Sarah Bond han sido despedidos y su nueva líder, Asha Sharma, habla del regreso de los exclusivos y de regresar a lo que eran.
Llevo un tiempo desconectado del mundo de los videojuegos como para realizar un análisis más profundo en este momento, pero me atrevería a decir que lo que se está viviendo ahora son las consecuencias de lo que acabo de explicar. Ni siquiera han conseguido llevar a la práctica su plan y ya les ha salido mal; viven un momento de crisis y confusión del que no sabemos si Xbox saldrá adelante o se hundirá completamente. Lo que sí sabemos es que, con todo esto, Xbox ha realizado unos movimientos por los que ha dejado de verse como una empresa cercana y proconsumidor y necesitará más que unos exclusivos para recuperar la confianza de los usuarios.
Playstation es la vencedora de un mercado en retroceso
Estuve con PlayStation desde Play 2 a Play 4, pero actualmente me resulta una compañía bastante ajena. Me pasó lo mismo que ahora me pasa con Xbox: era mi principal plataforma para jugar hasta que tomó decisiones que me decepcionaron y terminé por alejarme.
No tengo Play 5, dije: «Si quieren que la compre, que me den razones para hacerlo» y nunca me las dieron. No dejaban de tomar medidas que como jugador no me gustaban y en la tienda se quedó.
Actualmente, llevo tanto tiempo desconectado de Play que no sé mucho sobre qué medidas buenas o malas han tomado en este momento. Excepto esa de que quieren implementar una IA para censurar los videojuegos. Algo que, si lo llegan a hacer, ya es otra razón, aún más poderosa, para descartarla como una opción aceptable para jugar.
Aunque, si no se llegara a hacer esto, ese rumor de que Play 6 sería retrocompatible desde Play 1 a Play 5 sería una razón poderosa para pensar en tenerla.
Lo que inició mi desencanto con PlayStation es su falta de retrocompatibilidad desde Play 1 a Play 3, siendo que tenía muchos juegos de play 2 y play 3. Me preguntaba: ¿por qué Xbox tiene retrocompatibilidad y play no? Si en su momento hubiera apostado por Xbox 360, podría jugar a muchos de mis juegos antiguos en lugar de tenerlos como pisapapeles (mi play 2 ya estaba rota para entonces).
Pero lo dicho: si me logran convencer, me compro una nueva PlayStation, sea la 5 o la 6.
Y si hablamos de lo que a muchos les parece interesar: PlayStation ganó la guerra de consolas por abandono de Xbox. Pero también importa en qué condiciones; Xbox no cambió de estrategia por su competencia con Play, lo hizo porque el mercado de consolas dejó de interesarle, y esto se debe a que es un mercado que ha tocado techo y va en decadencia. Por eso prefirió irse a PC, con un mercado mucho más grande.
La victoria de PlayStation en el mercado de las consolas es igual que si dos reyes estuvieran guerreando por dos años por un castillo hasta que uno de los dos se da cuenta de que ha quedado en ruinas y decide abandonar la lucha porque al otro lado hay un castillo mucho más bonito. Sí, el que se ha quedado ha ganado, pero ¿ha merecido la pena?
PlayStation ya no compite con nadie, excepto con el desgaste del mercado de consolas, y eso la convierte en la que tiene una posición mucho más delicada. No tiene IP tan reconocidas por el público general como las de Nintendo, ni un mercado en el que le vaya mucho mejor como el que tiene Xbox.
Su futuro empresarial depende del mercado de consolas y, para su desgracia, ese mercado cada vez escasea más. Necesita encontrar un mercado igual de potente o terminará en muy mal lugar.
¿Recordáis cada vez que alguien afirmaba que PlayStation iba a morir? La gente se reía porque PlayStation seguía adelante; lo que ignoran es que son raros los casos en que una compañía mediana o grande muere de un día para otro. Lo que suele ocurrir es que hacen cada vez menos números, pierden cada vez más dinero en comparación con lo que invierten, y eso les lleva a una situación más precaria hasta que solo tienen la opción de venderse o caer en bancarrota. Algo que les sucede a todas las empresas que no saben actualizarse con el paso del tiempo.
Actualización: parece que de camino a las nuevas tierras Xbox se ha encontrado con una ciénaga, casi se hunde y han tenido que salir corriendo de regreso a su castillo. Eso no significa que el castillo haya dejado de estar en ruinas y de repente esté en todo su esplendor, solo que son dos combatientes en crisis los que pelean por el mismo castillo en ruinas.
Ante el regreso de Xbox a los exclusivos, PlayStation ha reaccionado diciendo que ellos también regresan a hacer exclusivos y que no sacarán los juegos de un jugador en PC, como si eso fuera a hacer que vendiera más PlayStation en lugar de que menos gente los juegue. Pero que Xbox quiera retroceder no significa que la gente vaya a volver a comprar consolas, solo que se ha metido en el mismo dilema que PlayStation, solo que con una crisis de identidad y de confianza que antes no tenía. Además de darle más motivos a Sony para encerrarse en su estrategia de consolas sin darse cuenta del problema real que ambas afrontan: que la gente está dejando de comprar consolas.




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