Avatar: Fuego y Ceniza es puro entretenimiento y hoy en día eso vale oro
Nota: aunque lo publique en febrero de 2026, está escrito en diciembre de 2025, por eso hablo como si aún estuviéramos en ese año.
Hace poco salió la película Avatar: Fuego y Ceniza. A pesar de que hizo buenos números en taquilla, en un año donde la mayoría de películas han sido fracasos, las críticas negativas no han tardado en llegar.
¿Son justificadas? No, para nada. Estas críticas actúan como si Avatar fuera la peor película del año, cuando en realidad hay películas mucho peores.
Ojo, no estoy diciendo que sea una obra maestra, tampoco es eso. Si Avatar 3 saliera junto a grandes películas del entretenimiento como la trilogía de El señor de los Anillos, Star Wars episodio 3 – La venganza de los sith, o la trilogía clásica, las mejores películas de Harry Potter y con el mejor momento de Juego de tronos proyectándose en nuestras pantallas, entonces podría comprenderlo mejor. Sin mencionar los grandes clásicos, que entonces sería una comparación injusta.
Pero hoy no es ese día, no es un año en el que el cine y la industria del entretenimiento se encuentren en su mejor momento. Sólo fíjense en que lo último que tuvieron varias de estas grandes franquicias han sido Los Anillos de Poder y The Acolyte, que las películas de Marvel están en su momento más bajo y uno de los mayores éxitos del año ha sido la película de Minecraft. Casi parece un milagro que Avatar 3 siga siendo una película sólida, que no traiciona las películas anteriores, que cumple con lo que promete y que se mostrará fuerte en taquilla.
¿Entonces por qué se critica de una forma tan brutal a Avatar 3 cuando objetivamente hubo películas mucho peores durante el año? Y no solo durante el año, hay películas muchísimo peores durante el año, hay películas infinitamente peores que cualquiera de las de Avatar a secas. ¿Por qué tanta acusación de que Avatar 3 es una película vacía si por lógica es menos vacía que otros éxitos taquilleros de este año?
Las críticas a lo popular
Fácil, al público general le encanta Avatar y eso la convierte en un fenómeno global al que ya no estamos acostumbrados. Gente que no ve este tipo de películas quiere ver Avatar 3 precisamente porque es Avatar 3.
Avatar 3 solo está sufriendo el mismo fenómeno que sufrieron este tipo de películas antes que ella. Si una franquicia es popular, no tarda en venir cierto tipo de personas a criticarla. Aquellos que no critican por la calidad objetiva de la película, sino que critican lo que es popular solo porque es popular.
Y en el caso de estos críticos que van de intelectuales, no es algo nuevo, sino que llevan toda la vida haciéndolo. Estos críticos necesitan sentirse más inteligentes que el resto del mundo, y por eso les encanta destrozar historias que el público general disfruta.
Te dicen que películas como Avatar son pretenciosas porque fingen profundidad, pero que en realidad son películas muy básicas que solo buscan que el espectador apague el cerebro. Pero es que eso te lo dice una persona que, con cada palabra que dice, trata de sonar intelectual. Su estilo de crítica parece tener una gran profundidad, pero cuando lo analizamos detenidamente, solo te está diciendo algo que ya todo el mundo sabe, pero dicho en una mayor cantidad de tiempo y con palabras elegantes para que suene mucho más intelectual. Así que tenemos una película acusada de ser pretenciosa y vacía por una crítica que es igual, o incluso más, pretenciosa y vacía que la propia película. Al final, siempre es mejor un crítico que te explique las cosas sencillas y cercanas que cien de estos críticos que van de intelectuales.
Avatar nunca pretendió ser profunda
Cuando estrenaron la primera película de Avatar, no recuerdo que la publicitaran como una película profunda, tampoco que lo hicieran afirmando que tuviera un guion magistral e innovador, en su lugar afirmaban que sería una película muy entretenida que revolucionaría los efectos especiales del cine.
Era un espectáculo de proporciones titánicas para la época. Eso era lo que el público buscaba en aquella época y fue lo que encontró, y lo que siguió encontrando con el paso de las secuelas.
Así que, si en algún momento fuiste a ver Avatar pensando que encontrarías una película de gran profundidad, lamento decirte que fuiste la única persona en la sala que lo pensó. La mayor parte de la gente sabía que encontraría un espectáculo para distraerse de sus problemas durante tres horas y eso fue justo lo que encontró.
Desde ese punto, la película ya es más honesta con el espectador que muchos de sus críticos, que tratan de imponerle una profundidad que Avatar nunca prometió.
Y sí, la película tiene mensajes ecologistas, pero hay que comprender cómo se usan esos mensajes. No se usan como si la película fuera un panfleto político a favor del ecologismo, sino como herramienta narrativa. El cuidado al medio ambiente sirve para que empatices con los Na'vi y te sientas parte de ellos, para que descubras un planeta diferente a la Tierra, para tener paisajes espectaculares, pero, sobre todo, para que sirva de contexto para tener batallas espectaculares entre los Na'vi y los seres humanos. ¿De qué otro modo podrían lograr que apoyaras a una especie extraterrestre que no existe en lugar de a los seres humanos?
Así que, hasta ahora, ya hemos visto que la crítica tan descarnada se debe a que es un fenómeno muy popular. Los críticos la critican de vacía y de no contar nada, a pesar de que ellos llenan textos enteros y vídeos de más de veinte minutos con un único argumento dicho de un sinfín de maneras distintas. Pero, ¿Qué tal es Avatar 3 como película?
Avatar: Fuego y Ceniza como película de entretenimiento
Diría que es una película espectacular, que supera a la mayoría de películas comerciales de este año. No tiene personajes que se sientan forzados o como la representación de algún movimiento de la vida real; son personajes que tienen su propia trama en la película. Tienes a un padre y líder que debe evolucionar para proteger a los suyos. Tiene personajes que deben superar una pérdida sucedida en la película anterior, un villano que debe elegir entre ser un padre para su hijo o cumplir con la misión que tenía desde la primera película.
Tienes personajes que funcionan muy bien para llevar adelante el espectáculo visual que siempre fue Avatar. Una película que sigue siendo Avatar y que se centra en llevar adelante la trama y seguir desarrollando a sus personajes a partir de los acontecimientos de las dos anteriores.
Eso es lo que sentí, que es una película que cumple con ser una película muy entretenida y sigue mejorando los efectos visuales y espectaculares mientras desarrolla las tramas internas de sus personajes principales.
Una película no necesita ser profunda para ser válida
En conclusión, es una película que cumple con lo que promete, continuista con las películas anteriores y que no traiciona al espectador. Puedes ir a verla con total tranquilidad, sin sentir que te han estafado, o que eso no se parece en nada a lo que querías y esperabas ver, o que han arruinado las películas anteriores.
En mi opinión, Avatar 3 es una buena oportunidad para comprender que disfrutar de una película que es entretenida sin tener una historia llena de profundidad o de mensajes sobre la vida está bien. Eso no la convierte en una película mala ni a nosotros en menos inteligentes por disfrutarla. Al contrario, los críticos no son más inteligentes por sonar de forma intelectual, por decorar un único argumento y repetirlo de doscientas formas distintas, ni nosotros somos más inteligentes por escucharlos.
El principal objetivo del cine siempre es entretenernos y distraernos de nuestros problemas durante varias horas, que sea una válvula de escape cuando sintamos que todo está en ruinas, nuestro refugio. Que una película sea más o menos profunda, que tenga una historia sobre el significado de la vida o que su historia sea un vehículo a favor del espectáculo no la hace peor o mejor. Siempre que una película sea honesta consigo misma y con los espectadores, y que no nos haga sentir traicionados, entonces merece la pena.



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