Talbot: mi segunda vida de Esther G. Recuero - Reseña

Nota: Esta reseña se escribió en 2020 y solo la edité un poco para mejorar su claridad en algunas partes.


Talbot: mi segunda vida es una novela de fantasía juvenil escrita por Esther G. Recuero, quien, además de escribir, también tiene un canal en youtube con vídeos de reseñas y consejos para escritores. Yo la conocí gracias a este canal, y me gusto mucho su iniciativa de El planificador de novelas, donde da consejos interesantes para nuevos escritores a la hora de crear sus novelas. Algo muy útil, pues en un ámbito tan competitivo, donde es difícil entrar y aún más ascender, cualquier ayuda o consejo es bienvenido, y Esther G. Recuero hizo un excelente labor ayudando e inspirando a nuevos escritores. 


Argumento sobre una familia de seres sobrenaturales

La historia de Talbot se centra en una familia de seres sobrenaturales: la familia Talbot, que se ve obligada a abandonar su circo en Europa para trasladarse al estado de Maine; donde esperan integrarse en la sociedad humana, pero no les resultará nada fácil. 


La historia es contada en primera persona por James, un licántropo que tiene a un vampiro llamado Wallace como hermano mellizo. Desde sus ojos, somos testigos de su adaptación a la sociedad humana y de los problemas característicos de un adolescente, pero añadiendo un toque sobrenatural a la mezcla.


Narracción en primera persona

La narración en primera persona no es de mis favoritas, menos cuando se centra solo en el punto de vista de un personaje durante toda la novela. Eso sucede un poco en Talbot donde me hubiera gustado un mayor acercamiento a otros personajes, pero pese a ello es una buena narración. Me parece que hace de Talbot una lectura amena y fácil de leer al mismo tiempo, pero a su vez es muy elaborada, mostrando que Esther escribe muy bien.


Personajes coherentes y bien trabajados

Talbot también cuenta con unos personajes muy bien trabajados, empezando por el protagonista, cuya narración refleja perfectamente su forma de ser y pensar. En cuanto al resto de los personajes, sentí que cumplían su papel en la novela, pero que no nos acercabamos mucho más a ellos; aún así, cada uno tiene una personalidad propia que queda reflejada en la novela durante cada una de sus escenas.


La coherencia es algo destacable durante gran parte de la novela: los vampiros no brillan en lugar de quemarse, sino que muestran los rasgos característicos de su especie. Por ejemplo, James es impulsivo como hombre lobo, mientras que Wallace es reflexivo por ser un vampiro. 


Problema con el instalove
Es por esto que es una pena que esta coherencia no se mantenga en todo lo referente a Nicole. James se enamora perdidamente de ella nada más conocerla, algo que no queda bien con su personalidad y que peca de caer en el instalove. 

Soy consciente de que Esther intentó dar un giro a este tópico, pero no estoy de acuerdo con esa justificación. El instalove no es malo por ser un tópico, lo es porque en muchas ocasiones es un fallo interno dentro de la trama de una historia. Tratar de utilizarlo para señarlarlo o darle una vuelta de tuerca puede ser una idea interesante, pero también se corre el riesgo de caer de lleno en este error narrativo, algo que siento que sucede en esta novela. 


El marido de Sally Tilly
Otra cosa que no me gusta es todo lo referente al marido de Sally Tilly. En una historia con una familia sobrenatural, el punto de vista de los vecinos puede funcionar muy bien para mostrar la manera en que los ven y tratan los personajes externos a la familia; sin embargo la manera de utilizar a este personaje me resultó bastante extraña. 

(SPOILER) Este personaje es mencionado por primera vez para decirnos que no le gusta que su mujer se acerque a los Talbot, lo que podría haber sido una excelente manera de iniciar una trama que refleje el rechazo de ciertas personas hacia esta familia. 


Después hace su primera aparición en un estado de absoluta furia para amenazar a la familia Talbot, una situación muy tensa que sería prometedora si no fuera porque justo después muere atropellado. 


Y es en el funeral donde la situación se vuelve extraña e incoherente, ya que la mujer da un discurso sobre la mala persona que era su marido y todos le dan la razón. El único que parece sentirse mal por la muerte del hombre es su propio hijo, y se le trata de un modo que se siente como si le culpabilizara por esos sentimientos. 


Me parece una escena muy artificial, porque todo esto, en lugar de centrarse en una trama relacionada con los personajes principales de la historia, trata de cómo un personaje que apenas tiene una participación relevante en la historia es maltratado por otro personaje que apenas aparece ni tiene importancia dentro de la novela. 


Y ni siquiera tiene coherencia al hacerlo, pues me parece que alguien en una situación traumática no estaría tan alegre ni soltaría ese discurso con la muerte de esa persona; su estado sería de una gran confusión, aunque en el fondo estuviera aliviada. Menos aún culpabilizar al hijo por la muerte de alguien que, pese a todo, seguía siendo su padre. Y su entorno tampoco actuaría así, pues por muy mal carácter que tuviera el hombre, se le tendría respeto en su funeral, viendo con desaprobación e incluso sospecha a quien diera un discurso como ese. (Fin del SPOILER) 


Es por eso que creo que un tema tan serio como este solo debería tocarse si es relevante en la novela y se hace de una manera profunda y seria, evitando darle un trato superficial o moralista. La mayoría de lectores ya saben que este tipo de situaciones están mal, así que la mejor manera de abordarlas es mostrarlas con naturalidad y dejar que ellos saquen sus propias conclusiones. Cualquier énfasis que se haga sobre lo mal que están estas situaciones o de que el personaje sea mal visto tanto desde la perspectiva del resto de personajes como de la misma narración solo conseguirá el efecto contrario, el distanciamiento emocional de los lectores. 


Los momentos de la familia Talbot

Pero aún no he hablado de lo mejor de la novela, que son las escenas de la familia Talbot. Me encanta la familiaridad con que se retratan; se sienten como una familia real, mostrando sus facetas más cotidianas, pero sin renunciar a los problemas típicos de la condición de cada personaje. 


Resalto especialmente la relación entre James y Wallace, que aunque termina estando Nicole de por medio, se me hace una manera muy interesante la forma en que se trata la enemistad entre licántropos y vampiros, acercándola a la rivalidad entre dos hermanos. (SPOILER) El protagonista llega incluso a actuar como un bully, siendo que ese tipo de personas no le agradan, para luego arrepentirse al verlo tan deprimido, tratando de corregir sus errores con el fin de ayudarlo. (Fin del SPOILER)


Otros temas interesantes


También hay otros temas de especial interés, como la amistad de James con Joe o su cercanía con su prima Agata; o cómo, a veces, lo que se considera amor puede ser en realidad una obsesión perjudicial. Y todo ello aderezado con una pequeña dosis de humor en ciertas situaciones. 

No puedo terminar esta reseña sin mencionar el pequeño homenaje a Stephen King al situar Talbot en Maine, estado donde King ambienta muchas de sus obras, incluyendo It, que es mi novela favorita y a la que ya le hice reseña: aquí. Y es que tanto Esther G. Recuero como yo somos grandes fans de este grandioso escritor. 


Conclusión final

Talbot: mi segunda vida es una buena novela, con algunos fallos, pero que destaca por sus personajes y la relación familiar que existe entre ellos. Es muy entretenida y fácil de leer. La primera novela de una escritora a la que merece la pena seguir su avance y ver qué sorpresas nos depara en el futuro. 


Link a la novela en Amazon: Aquí 

Canal de youtube de Esther G. Recuero: Aquí, El planificador de novelas: Aquí.




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